martes, 20 de mayo de 2008

EL CURA MERINO

Jerónimo Merino y Cob nació el 30 de Septiembre de 1769 en Villoviado, un pueblecito muy cerca de Lerma, (Burgos). De su infancia y juventud no se sabe mucho, solo que era hijo de una familia de labradores y que como otros muchos cursó estudios eclesiásticos. A los 18 años es llamado a filas en el Regimiento Provincial de Burgos donde adquiere conocimientos militares. A la muerte del cura titular de su pueblo vuelve a el, retomando la carrera sacerdotal como párroco.

Ejerciendo su Sagrado Ministerio estaba; cuando vio por el Camino Real de Madrid, por la actual N-I que aún sigue cruzando su comarca, como el arrogante Ejercito Francés ocupaba nuestros territorios no sin abusos a la población. Él mismo no tardó en ser una víctima de aquellos abusos; sucedió que se presentaron en su pueblo tropas francesas para requisar ganado; el cura como es lógico, trató de defender a sus feligreses que necesitaban las bestias para su trabajo, esta protesta causó la indignación de los franceses que en represalia y como burla le obligaron a transportar, delante de las tropas, los tambores y trompetas de la banda mientras era conducido preso a Lerma, una vez allí pudo escapar, naciendo en ese momento el guerrillero que haría estremecer al propio Napoleón.

D. Jerónimo en realidad era un intelectual que como muchos sacerdotes de la época poseía grandes cualidades de cazador, afición que además de practicar el tiro, le dio conocimientos precisos del entorno, astucia y paciencia para acosar a sus presas y aún se recuerda su habilidad para cazar perdices al vuelo de un solo tiro y a galope de caballo. Por otra parte, no hay que olvidar que la lucha de guerrillas es un invento español muy desarrollado en la provincia de Burgos, donde ya se consideran acciones de este tipo de los pobladores prerromanos, en las Guerras Cantabras, contra las poderosísimas legiones romanas, hechos estos que conocía bien nuestro cura a través de la lectura de los clásicos.

A finales de 1808 ya cuenta con una partida de 2000 hombres que con sus audacias traen en jaque al ejército francés como nos relatan Baroja y Avinareta, quien luchó junto a su partida en el Escuadrón del Brigante. Pronto desarrolló tácticas de este tipo de lucha sin abandonar nada a la improvisación; atacaba audazmente cuando podía y desaparecía como por encanto sin dar tiempo a la reacción francesa ya que para poder exfiltrarse después de sus acciones, cada guerrillero suyo llevaba dos caballos, uno de refresco.

Muy pronto formó una autentica milicia con sus respectivos cuadros de mandos y gracias a adhesiones inquebrantables de otros curas y sus feligreses, logró montar una importante red de correos y espionaje que le hacían adelantarse a los movimientos del contrario, aprovechando así el factor sorpresa.
En 1810 ya comandaba el Regimiento de Caballería de los Húsares Voluntarios de Burgos, y el Regimiento de Infantería de Arlanza. En estos tiempos ya se enfrenta victorioso contra importantes destacamentos franceses como el ataque ocurrido en Hontoria de Valdearados en el que aún llaman desde entonces “El Valle de los Franceses” o como el de Quintana del Puente donde se hizo con un gran convoy de armamento y bagajes que sirvieron para reforzar a otras partidas como la del Empecinado o la del Padre Juan Marín “El Monje de Arlanza”.

Ya nombrado Coronel por la Junta Suprema emprende acciones de fuerza; dando batalla, como la de Barbadillo donde hizo sucumbir a un importantísimo número de enemigos llegando a apresar un batallón entero de polacos, hechos estos que hacen que el Mariscal Rocquet con todo su Cuerpo de Ejercito se dedique a combatirle, lo que provoca que retomen las formas de acción guerrilleras como cuando en la Noche de Reyes de 1813 atacan el Hornabeque del Cerro de S. Miguel como efecto de diversión para mientras tanto; disfrazados de franceses, apoderarse del inmediato Castillo de Burgos causando numerosísimas bajas.

Este tipo de actuaciones, consiguieron hacer sucumbir la moral del ejercito francés, que no estaba acostumbrado a este tipo de guerra, también consiguieron poner nervioso al mismo Napoleón, quien llegó a exclamar en Burgos: ¡Prefiero la cabeza de ese cura, que cuatro ciudades españolas!.

Tan importantes fueron estos guerrilleros, que fueron reconocidos como soldados del Ejercito Español, el propio Cura Merino; dos veces Laureado, es ascendido al terminar la guerra al empleo de Brigadier, fue nombrado Gobernador Militar de Burgos, y después ascendió a Teniente General, logrando los mayores reconocimientos militares. Está enterrado en Lerma.
Para terminar una recomendación: Ha sucedido en varias ocasiones que se confunde a este “Cura Merino”, con un franciscano llamado Martín Merino, quien fue un pobre loco que intentó asesinar; mucho mas tarde en 1852, a Isabel II quien se salvó de una cuchillada gracias a las ballenas de su corsé. No tienen nada que ver uno con otro, solamente la coincidencia del apellido y la condición eclesiástica de ambos, que sirva esta advertencia para que no caigamos en el error de denostar la figura de uno de nuestros mayores héroes.

lunes, 28 de abril de 2008

EL PRIMER HOMBRE QUE VOLÓ

LA VERAZ, SORPRENDENTE Y POCO CONOCIDA HAZAÑA DE DIEGO MARÍN AGUILERA


Numerosas habían sido las ocasiones en las que el hombre había intentado, infructuosamente, emular a las aves, he aquí, recogidos fielmente de la historia todos estos ensayos, veamos su cronología:
- En el 3.500 antes de nuestra era ya se representaba en las monedas al rey babilónico Etena surcando los cielos sobre un águila, pero era tan solo una representación.
- La mitología griega nos presenta a Icaro saliendo del laberinto gracias a unas alas de cera que fueron derretidas por el calor del sol, precipitándose al suelo tan atrevido aviador, pero fue tan solo una leyenda mitológica.
- También se nos cuenta que el profeta Elías subió a los cielos en un carro de fuego, pero, creencias aparte, parece tratarse de un “sueño profético”.
- Suetonio nos narra que en tiempos de Nerón, un “hombre pájaro” murió estampado contra el suelo, cuando era obligado a volar durante una orgía del cruel emperador.
- Una crónica nos relata como el emperador de Bizancio contemplo horripilado la muerte de un súbdito que fue forzado a probar unas alas inventadas por un sabio de su corte.
- Mas tarde, dicen que el emperador chino Shim, saltó desde una torre tocado de dos descomunales sombreros, y que llegó al suelo muy sonriente, había conseguido ser el primer paracaidista.
En el 852, en España, un tal Armen Firnan, salto desde otra torre vistiendo una gran capa, no voló, pero es posible que fuera el primer paracaidista accidentado de la historia.
- Sobre 1.110, un monje inglés llamado Eilmer provisto de unas precarias alas se lanzó desde la torre de su abadía, no consiguiendo más que fracturarse las piernas y poner en peligro su existencia.
- En una fecha indeterminada, tal vez 1.162, un hombre se lanzó a la muerte desde una torre de Constantinopla utilizando unas rudimentarias alas y revestido de plumas, es posible que se tratase de Abbas ibn Hirman.
- En 1.269, el inglés Roger Bacon sostenía que: "pueden hacerse máquinas voladoras con un hombre sentado en medio, que hace girar una máquina por medio de la cual hábilmente consigue que lar alas se agiten en el aire como las de un pájaro al volar", pero no voló.
- Allá por el 1.300, Marco Polo nos relataba que había observado como el ejercito chino empleaba niños de poco peso, que sujetos a unas cometas, servían como espías de los movimientos del enemigo, pero no volaban, tan solo se sobreelevaban atados a estos artefactos que permanecían estáticos.
- Ya en 1.490, el genial Leonardo da Vinci diseña varias maquinas voladoras, pero ninguna consiguió volar por lo que abandonó estos proyectos.
- Años mas tarde, el francés Denís Bolor se lanzó al vacío utilizando unas alas provistas de unos resortes que producían un aleteo semejante al de los pájaros, el mecanismo falló y hubo que lamentar su muerte
- En 1.515, un artesano llamado Rodrigo Duque, mas conocido por Rodrigo Alemán, murió estrellándose contra el suelo, cuando trataba de escapar, utilizando unas alas fabricadas por el mismo, de la torre de la Catedral de Plasencia (Cáceres), donde estaba preso por sus numerosas estafas.
- Sobre 1.600 se sabe de un personaje gálata llamado Hazarfen Celebí que también lo intentó.
- También se sabe de los vanos experimentos de Besnier, un carpintero del S XVII que trato de volar con un rudimentario armatoste de cuatro alas movidas por sus brazos y piernas.
- Posteriormente, en 1742, un alocado anciano, el marqués de Bacqueville, intentó atravesar el Sena a bordo de un estrafalario aparato volador que el mismo había diseñado, no consiguiendo más que estrellarse contra una gabarra y numerosas fracturas de huesos.
- El 4 de junio de 1783, los hermanos Montgolfier consiguieron elevar un globo de aire caliente y tres meses mas tarde en otro globo introdujeron: un carnero, un pato y un gallo. Poco después, el físico francés Jacques Charles hizo ascender, esta vez sin “tripulación”, un globo relleno de hidrogeno, con el que el 21 de noviembre de 1783, Pilâtre de Rozier y el marqués de Arlande, se elevaron sobre los jardines de la Muerte de París. Pero estas elevaciones y descensos en globos cautivos, aeróstatos, no se pueden considerar vuelos.

Después de esa fecha no se conocen mas intentos hasta que en 1793, por fin, el hombre fue capaz, por primera vez, de volar a voluntad, siguiendo rumbos determinados y aterrizar a bordo de una maquina mas pesada que el aire, he aquí la veraz y portentosa historia del primer hombre que lo consiguió:

Diego Marín Aguilera, nació sobre 1745 en Coruña del Conde, población burgalesa muy cercana a la antigua ciudad romana de Clunia, de la que recibe el nombre, Coruña en este caso, es una degradación lingüística de Clunia.

Muy pronto, aquel joven pastor, destacó y alcanzo fama entre sus vecinos, pues mostraba inusuales dotes, tanto para la mecánica, como un sorprendente ingenio natural que le llevo a inventar diferentes mecanismos, así por ejemplo; se sabe que muy joven reformó el sistema de un molino sobre el río Arandilla, con el que asombró a sus paisanos pues se mejoraba notablemente la producción. También se sabe que poco más tarde e impulsado por el éxito obtenido fue capaz de construir una novedosa maquina para un batán, asimismo diseñó y construyó un ingenioso sistema para laminar mármol, que fue instalado, y estuvo funcionando hasta no hace muchos años, en la cercana cantera de Espejón, también sabemos de una instalación para la transformación del lino, que hasta entonces acarreaba labores muy incomodas.
Esta capacidad inventora le llevó a investigar aquello tan anhelado desde siempre por la humanidad, ser capaces de volar, Diego Marín se dispuso a conseguirlo, para ello, pasó años estudiando el vuelo de las aves, sobre todo de las águilas que abundaban en su pueblo, hizo constantes comparaciones sobre el peso de estas aves, sus dimensiones y la disposición de sus plumas.
Después diseñó minuciosamente su maquina voladora y con la ayuda del herrero del pueblo, construyo una especie de pájaro mecánico, producto de sus largas investigaciones. El armazón era de madera, aligerada de peso, las alas, a escala de las de las águilas, median dos varas y media cada una, es decir, 2 mts. y 8 cmts., y estaban construidas por finas varillas de hierro, entrecruzadas de alambre y recubiertas por plumas de águila con la misma disposición que en la anatomía de estas aves, la cola estaba construida igual que las alas y lógicamente también a escala y proporción de pesos, la maquina estaba dotada de mecanismos y manivelas para mover tanto las alas como la cola para poder gobernar esta aeronave.
Una vez terminado este llamémosle, “primer avión”, la noche del 15 de Mayo de 1.793, ayudado por sus amigos y confidentes lo subió al monte donde todavía está el castillo de su pueblo, allí con total seguridad en su proyecto, se lanzo al aire con la determinación de llegar hasta Soria haciendo escala en una colina de Burgo de Osma y después regresar al pueblo, aprovechando las térmicas, como hacen las aves.
Ante el estupor de sus amigos el artefacto salió volando con el rumbo determinado, se elevó unos 6 metros y continuo volando, hasta perderlo de vista, con su creador Diego Marín a bordo, que desde luego había logrado ya su objetivo, pues voló durante una distancia de mas de 500 metros, aterrizando después suavemente, de esta forma se había conseguido el anhelo más antiguo de la humanidad que parecía estar reservado para este humilde pastor castellano.
Su intento de llegar a Soria se vio truncado por la falta de resistencia de un pernio del ala derecha, lo que le obligo a aterrizar, eso sí, lanzando maldiciones contra el herrero que no lo había hecho más consistente siguiendo sus indicaciones.
Tan seguro estaba de poder seguir volando y legar a Soria, como pretendía demostrar, que recogió el aparato para reparar el pernio e intentarlo en otra ocasión, sin embargo, los parientes de Diego Marín, ayudados por el cura del pueblo y para evitar que volviese a poner su vida en peligro, lo destruyeron, lo que unido a las burlas de sus vecinos, le causó una profunda depresión en su genial personalidad, y dicen que fue esta melancolía la que produjo su muerte a la temprana edad de 44 años.
MONUMENTO - HOMENAJE DEL EJÉRCITO DEL AIRE A DIEGO MARÍN,
al fondo el castillo de Coruña del Conde,
lugar desde donde emprendido su hazaña.

Dada la humilde condición de este primer aeronauta, este hecho histórico no fue suficientemente divulgado, quedando relegado al olvido, lo que fue aprovechado con posterioridad por figuras de relumbrón de la nobleza europea y pseudo –científicos para intentar arrogarse la autoría de este evento, llegando a arrebatarle, en algunos casos por desconocimiento, esta primacía, de tal forma que si consultamos en diferentes textos veremos que en cada uno se nos da un pionero de la aviación, así podremos ver con posterioridad a Diego Marín figuras como:

- André-Jacques Garnerin que el 22 de Octubre de 1.797 saltó en paracaídas sobre París desde un aerostato, ya teníamos, otra vez, a un paracaidista diciendo que había sido el primero en volar.
- El extravagante barón inglés Sir George Cayley, quien en 1.849 creó un artefacto denominado “paracaídas dirigible” mediante el cual transportó dentro de una jaula, durante algunos metros a un niño de 10 años, hijo de uno de sus sirvientes.
- Henri Giffard, quien en 1.851 acopló un motor de vapor a un globo, desarrollando así un primer dirigible, pero no sería hasta 1.898 cuando estos artefactos se independizaron totalmente del capricho de los vientos con Dumont y Zeppelin
- John Montgomery, quien aunque no está muy documentado, parece ser que voló 200 metros en 1.884 en Oakland, estrellándose el planeador contra el suelo tras este breve recorrido.
- Otros textos atribuyen a Otto Lilienthal esta primacía en el arte de surcar el aire, ya que el 29 de Junio de 1.895 consiguió volar a bordo de un planeador más rudimentario que el de Diego Marín, pero este ya había volado, como hemos visto, 102 años antes y con un aparato mas perfeccionado. Como el artefacto de Lilienthal carecía de mandos de gobierno se estrelló en uno de sus saltos, y cuando era extraído agonizante de los restos de su planeador dicen que exclamo: ¡Hacen falta víctimas!, frase que fue utilizada como línea de conducta, años mas tarde, por los alemanes.
- Ya en el siglo XX, unos fabricantes de bicicletas norteamericanos, los hermanos Wright acoplaron un motor de explosión a un planeador del tipo Lilienthal, por lo que son reconocidos por algunos como padres de la aviación moderna, pero en ningún caso como los primeros en volar.

Cuadro expuesto en el Museo del Aire donde puede leerse: El 15 de Mayo de 1793 en la localidad burgalesa de Coruña del Conde, Diego Marín Aguilera, consiguió volar por primera vez conocida en la Historia de la Humanidad.

Este injusto olvido, durante siglos, de la gesta de Diego Marín Aguilera, ha sido honrosamente enmendado últimamente y así lo han reconocido:

- El Ministerio Español de Educación y Ciencia, fundando un Instituto de Enseñanza Secundaria con el nombre de este héroe.
- El Ejercito del Aire de España que ha erigido un monumento con un moderno avión reactor en el mismo sitio donde Diego Marín inició su vuelo, en su base puede leerse: “El Ejercito del Aire al primer hombre que voló”.
- La Real Academia de Ingeniería de Madrid, en el discurso: “Arte, Ingenio, Ciencia y Técnica en los Proyectos Aeroespaciales” del académico, Excmo. Sr. D. José Luís López Ruiz
- La Escuela Técnica Superior de Ingenieros Aeronáuticos de la Universidad Politécnica de Madrid
- El grupo de Investigación DIEMAG, (Siglas de Diego Marín Aguilera), del Departamento de Ingeniería de la Universidad Politécnica de Madrid, que escogió este nombre en honor de este desconocido héroe de la pretecnología.
- Televisión Española que en su programa “Al filo de lo imposible” rememoró la hazaña de Diego Marín, culminando su vuelo hasta Burgo de Osma, Soria, y regreso en un aparato similar tripulado por Laureano Casado.
- El cineasta español Fidel Cordero que con su película: "La Fabulosa Historia de Diego Marín", protagonizada por: Martxelo Rubio, Alicia Borrachero, y Txema Blasco, ha concursado en diferentes certámenes internacionales.
- El Real Aero Club de Burgos, que tampoco presenta dudas al afirmar que Diego Marín Aguilera fue el primer hombre en volar con un aerodino construido por el mismo.
-El Ministerio de Fomento de España (AENA) y el Excmo. Ayuntamiento de Burgos que con un monolito a la entrada del aeropuerto de Burgos recuerdan a este primer aviador y le rinden homenaje.

Ya para concluir, expresar mi deseo de que esta detallada exposición sirva para que no se vuelva a olvidar a este ilustre, pero humilde, castellano que como queda ampliamente demostrado fue EL PRIMER HOMBRE QUE VOLÓ.

jueves, 10 de abril de 2008

EL BOFORDO

El Bofordo o hastiludium es nuestro “Juego de Bofordar”, también denominado “Lanzar a tablado”, se trata de una justa o torneo que se viene realizando en Burgos, con alguna interrupción, desde el S VIII, al menos y donde aún se recuerda a los afamados “Bofordadores Burgaleses” que incluso cuentan con sitio y calle en su memoria y aún se celebran este tipo de torneos con motivo de algún fasto.
Además del nombre de la competición, el bofordo es un venablo corto arrojadizo muy a la usanza de los godos, al que la RAE llama bohordo, en francés es “bohort”, en la Crónica Godo lusitana (1140) se cita como “buffurdium” y en la “Estoria” de Alfonso X “El Sabio” ya se denomina “bofordo”:
“demandó por un caballo é tomó un bofordo en la mano, é fuese al tablado”

En el Poema de Fernán González se nos narra que en el 932 durante los desposorios de “El Buen Conde”, que era como le llamaban, con doña Sancha hija de Sancho I de Navarra, ya hubo juegos de bofordar, según las costumbres de la época para mayor esplendor de los esponsales:

Fuéronse para Burgos cuando ir se podieron;
Luego que alli llegaron grandes bodas fecieron;
Non alongaron plazo, bendiciones prendieron;
Todos, grandes e chicos, muy gran gozo hobieron.

Alanzaban en los tablados todos caballeros;
A tablas e escaques jugan los escuderos;
De otra parte mataban los toros los monteros;
Habia ahi muchos cítulas e muchos violeros.

En el Cantar de Mío Cid se cita como “Los Juegos de tener armas y quebrantar tablados” y nos explica en el episodio de las Bodas que dichos juegos consistían en matar muchos toros, alanzar tablados y bofordar:

Todas las gentes del Cid con júbilo los miraban,
Las armas iban jugando, los tablados derribaban”.

“Los Siete Infantes de Lara” comienza con:
“Los Bofordadores en las bodas de Doña Lambra”:

Andudo con sus compañas fasta a Burgos llegare,
por veer los trebejos que fazían e el tablado lançare,
para doña Llambra con sus dueñas mandó ý tienda armare.

Primero lançó su vara el conde Garci Fernández
e después lançó otrosí el bueno de Ruy Velázquez,
e después Muño Salido, el que bien cató las aves,
e muchos de otras partes; e desí lançó Alvar Sánchez.

En este episodio se narran las bodas en Burgos de doña Lambra de Bureba con Ruy Blazquez, a las que asistió García Fernández “El de las manos blancas”, segundo Conde de Castilla, hijo de Fernán González y primo de la desposada. Siguiendo la costumbre, para dar realce a las nupcias, se jugaba el bofordo, para ello se montó un alto tablado en la glera de Burgos. Los bofordadores salían uno por uno, a galope tendido de su caballo para arrojar un solo bofordo contra un castillete de madera que se erigía sobre el tablado, quien tenia tanta pujanza en su brazo y tanta destreza como para derribarlo de un solo golpe certero era considerado como campeón, aunque también se consideraba el traspasarlo de parte a parte:

Esforçandose de ferir aqueill tablado et destruyr segunt su poder

Con ocasión de las largas estancias en Burgos de Felipe el Hermoso junto a su esposa la Reina Juana también se juega el bofordo, según relata Antoine de Lalaing en su “Voyage de Philippe le Beau en Espagne (1501), e incluso hay quien dice que el propio Rey participó en la liza junto a cincuenta gentilhombres.

Estas justas están reguladas por muy exactas normas:

-Se debe contar con autorización para celebrarlas y se debe pregonar la fecha y lugar donde se han de realizar para conocimiento general.

-Para evitar daños, los bofordos deben tener la punta amolada o protegida con una funda de hueso: “fierro ninguno agudo, enbotado ni enquara taillado, con sortilla de fierro o de cera o de huesso”. Incluso en alguna ocasión se indica expresamente que las armas no deben llevar casquillo: “todo cauallero que traxiere fierro en la lanza el día que ixieren a bofordar pecho ii morabetinos a los otros caualleros et si trayendo fierro fiziesse danno peche el coto como es fuero”, de donde se desprende que existen sanciones económicas o incluso mayores: “que firiere ad alguno o fiziere homezidio o algú otro danno, deve seer costrenido de peitar la pena del homezidio e de emendar el otro danno”.

-Los caballos deben ser “corrientes con muy fuert remetida et cubiertos” ya que deben llevar petrales con esquilas, “campanetas o cascavieyllos” para avisar a los incautos, de tal forma que puedan esquivar su veloz arrancada y carrera, lo mismo que los bofordos mal dirigidos, también se advierte sobre la doma de los caballos: “si cauallo mal enfrenado o mal temprado fiziere danno o matare ome, si non fuere día señalado, que yxieren a alanzar o bofordar, peche el danno o de el dannador”.

-No existen trofeos, tan solo la fama y el prestigio de jugar bien “es alabada aquella uegada más que los otros de nobleza de tirar” y para el campeón que logra derribar el castillete se le otorgan los máximos reconocimientos: "es loado ante todos por avantailla de nobleza”.



martes, 18 de marzo de 2008

LA FIN DEL MUNDO

Las lunaciones de aquel año de 1524 habían hecho coincidir la celebración del Viernes Santo con el 25 de Marzo. Pero la conmemoración de aquel día venia cargada de espantosos augurios: los astrólogos, los sabios de la Corte, los quirománticos y hasta los cabalistas judíos no tenían ninguna duda en afirmar categóricamente que la inusual conjunción de Saturno, Júpiter y Marte, en la casa de Piscis nos traería un nuevo diluvio universal el cual causaría enormes catástrofes, augurando "LA FIN DEL MUNDO" para aquel mismo Viernes Santo.


Carlos I, que había nacido en un bacín con su siglo, recibió el infausto vaticinio estando en Burgos, siendo ya por entonces el poseedor del más vasto imperio que jamas conociera la humanidad. La osadía de su juventud le había hecho desoír, en un primer momento, aquellos malhadados oráculos, tachándolos arrogantemente de simples patrañas.

Mientras tanto los potentados y nobles, al conocer la inquietante noticia, se apresuraron a refugiarse en sus más altos baluartes acompañados de sus familias y menestrales con gran acopio de viandas. Por otra parte, los más ricos comerciantes habían fletado grandes y poderosas naos, algunos incluso mar adentro, donde salvaguardarse ellos y sus mercaderías, en tanto que las nobles gentes de Castilla; unos se habían acogido en la resignación cristiana al refugio de los templos, mientras que otros, más pragmáticos, habían gastado en diversiones sus pocos dineros, con la intención de arrepentirse justo antes del ultimo de los días. De nada sirvieron las prédicas y octavillas impresas que había lanzado el Insigne Maestro de Alcalá D. Pedro Ciruelo, con las que trataba de sosegar los ánimos de la población intentando demostrar la vanidad del anuncio de tan grande calamidad que a todos amedrentaba

A media mañana del día 22, Martes Santo, un escuadrón de la caballería imperial, pertrechados para la marcha, irrumpió en tropel en la Plaza del Mercado Mayor de Burgos, formando a ambos lados de la puerta del Cordón del Palacio de los Condestables de Castilla donde se aposentaba el Emperador. Grande fue la alarma y expectación de los vecinos que como todos los martes celebraban mercado y grande fue la apresurada muchedumbre que siguiendo el resonar de los cascos de los caballos por las empedradas rúas se arremolinó frente a la explanada del palacio. D. Carlos, viendo que se aproximaba el anunciado día de “La Fin del Mundo”, se había dejado llevar de los consejos del de Xebres, su principal valedor, y como medida de precaución había decidido trasladarse al vecino convento de Jerónimos de Fredesval, sito a pocas leguas por el Real Camino de Santander.

Sonaron clarines y nácaras mientras los jinetes de la imperial hueste humillaban sus picas, exornadas con el gallardete de Castilla, ante la presencia de la apuesta figura del joven emperador que cabalgando un soberbio corcel abandonaba el palacio seguido de los principales de su corte, a su derecha se reconocía al Condestable D. Iñigo, por su larga y guedejuda melena blanca, y a la izquierda Laxao, fácilmente identificable por su rubicundo rostro. Cerrando el séquito cabalgaban nobles castellanos revestidos de capas aguaceras, pues el plomizo cielo ya barruntaba las presagiadas grandes lluvias, y también acompañaban caballeros teutones tocados todos con sus inconfundibles gorras de velludo carmesí guarnecidas de plumas, cada uno a su color.

La imponente comitiva se abrió paso entre las genuflexiones de los trajineros que por el Camino del Pescado de Santander se dirigían a la Puerta de San Gil donde debían pagar las tasas por introducir el pescado fresco y las salazones que se consumirían durante la preceptiva abstinencia del Viernes Santo. El amenazador celaje y el desolado ambiente circundante sobrecogían, incluso, a los más veteranos y bizarros jinetes de la escolta de Guardias Españolas que no dejaban de mirar de soslayo las inquietantes nubes.
"A la llegada del César Carlos al monesterio, todos los freires Gerónimos con el Abat en cabeza salieron a besarle las manos..."
y allí quedó el hombre más poderoso del mundo recogido en oración esperando fatalmente el advenimiento del último de los días. Sin duda pudo haber elegido entre sus muchos y ricos palacios situados a mejor recaudo en otros parajes de su imperio, pero quiso resignarse a morir en aquel austero convento gótico donde su atormentada madre Dª Juana había podido velar los restos de D. Felipe, su padre. Así, al anochecer del Jueves Santo el Gran Carlos de Castilla y de Gante, se dispuso a pasar la ultima noche de la humanidad, allí en penumbra, postrado en oración ante un Santo Sepulcro tan solo alumbrado por cuatro velones fúnebres, mientras aquellos Grandes Señores del Imperio con sus armas y galas enlutecidas por crespones negros, daban guardia al rededor del Sagrado Túmulo entre un impresionante silencio tan solo roto tímidamente por las oraciones de Fray Antonio de Guevara con las que intentaba reconfortarles ante los aciagos acontecimientos que se avecinaban.
Con el alba, un cortante viento, más que lluvia, presagiaba nieve y unos tímidos rayos de sol iluminaron la estancia colándose entre las góticas ojivas del claustro, aún así decidieron proseguir en ayuno y oración durante todo el Viernes donde debía sobrevenir tan grande calamidad.
"Ya en la mañana se acercó D. Iñigo a D. Carlos diciéndole, con gran pesar y congoja, que su bisabuelo, D. Juan II de Castilla en unas sus Cortes de Burgos en 1447, había dado la Ley de “El Perdón del Viernes Santo de la Cruz”, por el cual Perdón se indultaba desde entonces, cada año a un reo, diciéndole que si bien quisiera pudiera exculpar al su sobrino D. Pedro Girón, hijo del Conde de Ureña que se había alzado contra el capitaneando la revuelta comunera, estando desde entonces preso, esperando la ejecución y ya que todos habían de morir en aquel día que aún le llegase el indulto de su imperial gracia.
Mesóse la barba el Emperador y también muy quedo contestóle de los muchos pesares que le habían causado a el y a toda Castilla aquellos nobles levantiscos que contra el se habían soliviantado, confundiendo al pueblo tras de ellos para no perder sus preeminencias, desacreditando el buen nombre de las gentes Castilla, haciendo que el mismo mirase desde entonces con ojos mas desdeñosos al Reino de su madre mientras tenia que ver con mas agrado los apoyos que recibía de los tudescos de la línea de su padre, pero que si Dios Nuestro Señor quería perdonar a Nos y nuestros súbditos de nuestras muchas iniquidades, sin hacerles perecer en aquel desaventurado día, el otrosí haría perdonando a D. Pedro."
"Oyó esto Fray Antonio y ansí le hizo llegar una carta al hijo del Conde de Ureña:
“En este monesterio de Fres del Val he predicado la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo y la Pascua al nuestro César, en el cual tiempo el Condestable y yo hemos hablado en vuestro negocio; por lo cual debéis estar muy cierto que el Condestable os hace obras de buen tío y yo de buen amigo...”.

Pasóse el Viernes Santo sin los temores esperados y ni una solo gota llovió. El día de la Pascua llegó con un sol confortante y los tañidos de las campanas de todas las Iglesias de Castilla se mezclaron con las albricias de las gentes que corrían a dar gracias a Dios. Aquel mismo día 27, Domingo de la Resurrección firmó D. Carlos una su Real Cédula donde constaba el perdón otorgado al que fuera Capitán General de la Junta de las Comunidades que contra el se había sublevado.

Como colofón a esta crónica, cabe recordar que aquél renovado voto del “Perdón del Viernes de la Santa Cruz” se sigue concediendo; a petición de las cofradías, cada año desde aquel 1.447, aunque tal vez muchos de los indultados lo desconozcan, lo mismo que desconocemos muchas de aquellas antiguas leyes y foros que engrandecieron Castilla llegando hasta otros reinos y aún perduran.
(Véase también “EL PERDÓN DEL VIERNES SANTO DE LA CRUZ”, entrada de Abril 2009)

jueves, 6 de marzo de 2008

BURGOS, 18 DE ABRIL DE 1808; "EL DOS DE MAYO BURGALÉS"


Madrid es Castilla desde, por lo menos, el 933 fecha en que su fortaleza es reconquistada por Fernán González, incorporándose desde entonces a su incipiente Condado Independiente. El 2 de Mayo, estos castellanos conmemoran la fiesta de su Comunidad recordando los sucesos de esta fecha de 1808 en que el pueblo de Madrid se supo levantar contra la invasión francesa, como se puede leer en una lapida conmemorativa ubicada cerca del Palacio de Oriente:


A LOS HÉROES POPULARES QUE
EL 2 DE MAYO DE 1808
INICIARON EN ESTE MISMO LUGAR
LA PROTESTA Y SACRIFICIO CONTRA
LAS TROPAS EXTRANJERAS





Y no será raro escuchar, una vez mas, que fueron los primeros, no obstante y sin querer quitarle ningún mérito a aquel glorioso episodio y en honor a la verdad hay que reconocer que los primeros en levantarse contra los ejércitos de Napoleón fueron los burgaleses, veamos como ocurrió:

Burgos, estaba ocupado por las tropas francesas, en numero de 14.000, numero excesivo, para su escasa población de entonces. Los desmanes ocasionados por la arrogante soldadesca, habían hecho ponerse en su contra a las clases populares con las que convivían. Así, no es difícil haber escuchado en Burgos anécdotas como la de una brava criada del Parador del Consulado, que al verse acosada, resolviera con notable ingenio, enseñar a beber en porrón a su violentador, para que cuando este acercase el pitorro a su boca, darle un empujón, clavándoselo en el gaznate y así poder huir. O también como cuando el general Bessieres, recomendaba a sus oficiales, que solían cenar en el barrio de la Colación (S. Esteban), se abstuviesen de retarse a espada con los burgaleses, pues aunque aquellos bizarros gabachos dominaban el arte de la esgrima, los castellanos no dudaban en emplear, en caso de desventaja, una daga que solían portar atravesada al cinto en la espalda y que utilizada hábilmente con la mano izquierda, les servia bien para parar los golpes o para clavarla en el costado de su agresor.

El 18 de Abril de 1808, 15 días antes de aquellos memorables acontecimientos de Madrid, sucedió que Fernando VII, “El Deseado”, se tenía que entrevistar en Burgos con Napoleón, este no acudió a la cita, tal vez informado de que en esta ciudad se le preparaba una revuelta, el rey continuo viaje en su busca, ante el asombro del pueblo que esperaba con esta entrevista el cese de la ocupación de los franceses que abusando de su hospitalidad, habían llegado a imponerles: Amo, ley, costumbres y subditaje, en aras de un moderno absolutismo, que se les hacía difícil de digerir.

Ante esta expectación llegaron noticias de que un correo español que llevaba noticias a Burgos, había sido interceptado y maltratado por los franceses, lo mismo que a varios labradores de la provincia que ejercían de bagajeros obedeciendo ordenes de Savary, esto encendió los ánimos de las clases populares, sobre todo artesanos, que sin dudarlo se dirigieron a casa del Intendente Corregidor para exigirle que cesaran estos abusos, este, asustado decidió refugiarse en el Palacio Arzobispal, que entonces estaba junto a la Catedral, donde le podía proteger la Guardia Francesa.

Los soliviantados burgaleses nombraron una comisión para entrevistarse con el Intendente, a lo que este se negó, así que decidieron en grupo entrar en el palacio, lo que fue recibido por una descarga de fusiles de los Coraceros Franceses. Y así, allí, sobre las escaleras del palacio del Sarmental quedaron tendidos los cuerpos de estos primeros héroes, de los que todavía, una humilde lapida del escultor Valeriano Martínez, situada en las traseras del Arco de Stª María, mirando al lugar donde ocurrieron los hechos, nos recuerda sus nombres:



AL PUEBLO DE BURGOS,
QUE ANTES QUE NINGUNO DE ESPAÑA
SE ALZÓ CONTRA LOS FRANCESES
INVASORES EN ESTA PLAZA,
DONDE MURIERON POR LA PATRIA:
MANUEL DE LA TORRE,
NICOLÁS GUTIÉRREZ Y
TOMÁS GREDILLA.
EL 18 DE ABRIL DE 1808





Hay que añadir, aunque no lo recoge la inscripción, a JOSÉ APÉSTEGUI que resulto herido, muriendo tres días mas tarde.

El 13 de Noviembre de 1814 se celebraron en Burgos diversos actos para celebrar el retorno de Fernando VII, como inicio de las solemnidades un lacayo de la Real Hacienda pregonó al pueblo congregado ante el Rey un documento que por su extensión extractaremos:

“... / ...Ya queda significado que los leales burgaleses fueron los primeros que en 18 de Abril de 1808, declarándose abiertamente contra las tropas del Tirano apoderadas de Burgos... / ...con su heroísmo declararon la guerra que después la Nación ha terminado con tanta gloria... / ...vuestra sangre según la hermosa expresión de Tertuliano ha sido la semilla que con los sangrientos triunfos de que fuisteis primicias, ha restituido a Fernando VII al Trono... / ... ”.


El autor entre componentes del Batallón de Voluntarios de Burgos, en el mismo lugar donde se produjeron los hechos que se narran.


miércoles, 27 de febrero de 2008

LAS MARZAS II

Venus y Marte de Botticelli, simboliza el triunfo del amor sobre la guerra


(viene de Las Marzas I)



1. -La SOLICITUD DE PERMISO para cantarlas, o invocación que normalmente empieza con una estrofa como esta:

CON LA LICENCIA DE DIOS
Y LA DEL SEÑOR ALCALDE
QUEREMOS CANTAR LAS MARZAS
SIN CAUSAR PERJUICIO A NAIDE.

En algunas zonas este apartado comenzaba con la pregunta del mozo mayor: ¿Cantamos, rezamos o nos vamos?, y en función de la respuesta dada por el amo de la casa cantaban, rezaban o se iban en el caso de que aquella casa estuviera de luto o tuviera algún enfermo.

2. -Siguen con un CANTO A LA NATURALEZA, casi invariablemente la primera estrofa de este apartado dice así:
ESTA NOCHE ENTRARÁ MARZO
DE MEDIA NOCHE PA BAJO
CUANDO EL LABRADOR REDOBLA
SUS AFANOSOS TRABAJOS.

Después describen los meses y sus características, por ejemplo:
A MARZO LE SIGUE EL TURNO
EL HERMOSO MES DE ABRIL,
QUE NOS TRAE CON LA PASCUA
AGUARRADILLAS SIN FIN.

3. -A continuación está el CANTO A LA JUVENTUD donde cantan a las mozas, (de ahí que ellas no participen), retratando su belleza, a veces con picardía:
ESO QUE TU TAPAS
CON EL DELANTAL
LAS SIETE COLUMNAS
Y EL PALACIO REAL

Siguen describiendo la anatomía femenina, y ya no se cortan nada, llegando a decir:
ESOS TUS DOS PECHOS
SON DOS FUENTES CLARAS
DONDE YO BEBIERA
SI TU ME DEJARAS

Y ya, definitivamente, se lanzan con esta estrofa:
ESOS TUS DOS MUSLOS
SON DE ORO MACIZO
DONDE SE SOSTIENE
TODO EL ARTIFICIO

4. -Terminan siempre con una DESPEDIDA unida a una petición de obsequios:
YA HEMOS CANTADO LAS MARZAS,
VAMONOS HASTA OTRO DÍA,
MAÑANA ESPERA EL TRABAJO,
VÁLGAME SANTA MARÍA,
QUE PARA AÑOS VENIDEROS,
NINGUNO FALTE A LA CITA,
NI FALTEN EN LOS PUCHEROS,
ALUBIAS CON MORCILLITAS.


A veces estos cantares pueden tener un sutil doble sentido, eludiendo elegantemente algún tipo de censura, como cuando dicen:
LEVANTAOS DAMAS
DE ESAS BLANDAS CAMAS
ABRIREIS LOS COFRES
NOS DAREIS CASTAÑAS

Y aún más cuando continúan sustituyendo una rima que el que escucha puede llegar a suponer, con otra mas asonantada, como en el caso de:
LEVANTAOS DAMAS
DE ESOS BLANDOS LECHOS
ABRIREIS LOS COFRES
NOS DAREIS... DINEROS

Otras veces, incluyen bonitos vocablos propios del entorno rural, como en este caso, donde tampoco falta el buen humor:
TRAEMOS UN BURRO
CARGADO DE ARVEJAS,
LLENO DE GORGOJOS
HASTA LAS OREJAS

Donde ARVEJA, es una papilonácea parecida a la algarroba y GORGOJO, ya mas conocido, es un insecto parásito.


En alguna ocasión se muestran exigentes en sus peticiones:
EL VINO HA DE SER BUENO,
HA DE SER DE FIAR.
NO HA DE SER NI DE VILLANUEVA,
NI DE SANDOVAL,
NI DE SOTRESGUDO,
NI DE ESO DE TAPIA,
PORQUE HAY QUE ESTAR SIEMPRE
DESDANDO LA TRAMPA.
Y POR ESO MISMO
NOS DEBEN DE DAR
VINO DE RIBERA
QUE ES MÁS NATURAL.

Y ya para terminar y como conclusión de este articulo me permito incluir una estrofa más, de las de despedida, que dice así:
AQUI TERMINAN LAS MARZAS
SI HAY DEFECTOS PERDONAD
ADIOS TODOS, HASTA OTRO AÑO
EN QUE SE REPETIRÁN.

LAS MARZAS I



LAS MARZAS

¡Feliz año nuevo!. No faltará quien se extrañe al recibir esta felicitación a estas alturas del año, pero tiene su razón de ser, estamos en las Calendas de Marzo, (Kalendae Martiae), que era el principio del año según el antiguo calendario romano por el que nos estuvimos rigiendo en Castilla durante siglos.

Y por esto, esta noche del 28 o 29 de Febrero durante la madrugada del 1 de Marzo, se renueva cada año en los territorios de la antigua Bardulia, de la Castilla primigenia, una antigua tradición que se pierde en la noche de los tiempos unida a nuestra civilización romana y a los pobladores anteriores, estoy hablando del Canto de Las Marzas, que más que una costumbre atávica, es un rito que ha perdurado hasta nuestros días, en forma de tradición oral transmitida de padres a hijos, en una especie de historia no escrita, de una costumbre nunca olvidada que nos une, como digo, a nuestros primeros ancestros.

Marzo era el primer mes romano, su nombre nos recuerda que estaba encomendado al dios Marte, que entre otras cosas era el protector de los jóvenes varones solteros y de sus actividades, y precisamente en estas fechas, en la cultura romana se celebraban Las Equiria que eran unas fiestas exclusivas de los jóvenes varones del imperio, aunque también estaban unidas a ritos agrícolas propiciatorios de la fertilidad y también como bienvenida a la primavera. Estas fiestas tuvieron el calado suficiente en los antiguos pobladores de Castilla: Bardulos, Vacceos, Autrigones... etc., que las acogieron como propias o las adaptaron a las que ellos ya celebraban.

Este rito, esta celebración pagana, es una de las pocas que no fueron adoptadas por el cristianismo y como he indicado al principio se extiende exclusivamente por algunos territorios de la antigua Bardulia, de esta forma perdura en Las Encartaciones de Vizcaya, en varios valles de Santander, en varias comarcas de Palencia y en casi toda la provincia de Burgos, eso sí, en cada zona se presentan con alguna disimilitud, aunque todas son muy afines en contenido, melodía y estrofas. Tal vez la diferencia más notable se encuentra en Santander, donde también participan las mozas a ritmo de pandero, mientras en el resto solo participan los hombres y en algunos casos solo los mozos solteros, empleándose este rito como iniciación a la edad viril adulta.

De esta forma, no es extraño, ver aún en nuestros pueblos a los mozos cantar las Marzas, que sin duda tienen mucho que ver con aquellas Equiria y ritos iniciáticos anteriores e incluso con antiguas ceremonias paganas de fertilización de la madre tierra como ya hemos dicho.
La cuadrilla de Marzantes esta estructurada jerárquicamente, siendo comandada por el soltero mas viejo, en la cuadrilla se ingresa después de la pubertad, debiendo pagar el novicio para poder marcear una determinada “patente” y superar diversas “pruebas de virilidad”, además los recién ingresados deben soportar la Noche de Marzas el peso de las cestas donde se recogen los obsequios, llevar los faroles, o se les encarga de “visitar” las huertas para “recoger” las hortalizas con las que aderezar la cena.

Normalmente son dos grupos que recorren el pueblo, situándose unos a cada extremo de una calle, y otras veces alrededor de hogueras, en otras comarcas cantan en el portal de las casas, sobre todo en las de la novia de alguno de los mozos, siendo incluso frecuente que se invitase a pasar hasta la cocina a los marzantes, y también es acostumbrado que una cuadrilla visite las poblaciones de otro valle, aunque actualmente esté enclavado en otra provincia o comunidad. Con los obsequios en especie recaudados en sus visitas a las casas se celebra al día siguiente una suculenta cena en la taberna o algún local cedido por el Ayuntamiento.

En algunas zonas, dependiendo de la casa visitada, se cantan unas u otras estrofas, así si la casa era de algún principal se cantaban las “Galanas o Floridas”, en la casa del Señor Cura se hace referencia a ella o se incluyen los Mandamientos o las Obras de Misericordia y en el caso de que en alguna casa no hubieran sido bien obsequiados el año anterior les cantan Las Rutonas, de índole satírica, intentando ser mejor recibidos. Pero, eso sí, en todos los casos los mozos siguen rivalizando como los gallos en cantar intentando despertar a la naturaleza con sus, aunque monótonos, sentidos versos y se responden unos a otros, alternando en las estrofas que normalmente constan de cuatro apartados: (sigue en Las Marzas II)

CABALLERÍA VILLANA



Castilla nace guerrera, la necesidad de defender nuestros territorios nos hizo construir fortificaciones militares en nuestros alcores capaces de mantener nuestra independencia. Esta particular línea de nuestro cielo, marcada de torreones y almenas dio nombre al paisaje de nuestro país: CASTILLA.

Somos estirpe de guerreros; los godos, pueblo indómito, aquí establecido después de su periplo europeo que había hecho sucumbir al imperio romano, prácticamente no conocía otra forma de vida que la conquista y consolidación del territorio.

Estos godos, asentados ya en la Bardulia, convivían, “manu militari”, con un rico campesinado de origen hispano – romano que tampoco había dejado las armas por tener que defenderse aun de los anteriores pobladores: Autrigones, bardulos o bascones, entre otros, que asimismo habían demostrado amplia capacidad defensiva contra las legiones romanas.

En este orden de cosas, y una vez conseguida una prospera convivencia pacifica, donde los godos aportaban sus conocimientos guerreros, protegiendo al resto de la población, llegan las “arrantcadas” moriscas, llamadas por ellos “aceifas” o “algaras”, que sin dar batalla, arrasaban las propiedades y cosechas duramente conseguidas, cuando no exigían alcabalas y tributos humillantes, sembrando el pánico en las villas cuyos pobladores deciden organizarse al mando de un “Comes”, Conde o Señor que ya comandaba una “hueste”.

Muy pronto las “huestes” fueron insuficientes para contener aquellas razzias, esta situación hace que el campesinado, los comerciantes y los clérigos ciñan la espada, acompañada en unos casos de la hoz, en otros de la balanza y en otros de la Cruz, para defenderse en lo que dio en llamarse “CABALLERÍA VILLANA”.

De esta manera crean una incipiente organización militar: “La Mesnada”, compuesta de “peones” de infantería y “ginetes” a caballo, comandada por el “mesnadero“ y los “decenarios” que ejercían el mando subalterno. Cada mesnada tenia un “alférez” portaestandarte, un “anubdator” que se encargaba del alistamiento y la logística, también existían “sayones”, “añafiles“ y “atalayeros” destinados a transmitir las ordenes y dar la alarma haciendo sonar sus cuernos de guerra, y ”Servidores de Abnudas y de Almenas”, encargados de la alimentación y la fortificación, “Escoltas” para la seguridad y “Escuderos”

Mediante el ejercicio de las armas, aquellos habitantes de ciudades y villas entraron en la historia y en las leyendas de gesta de la mano de los héroes épicos castellanos que eran sus lideres naturales, adquiriendo el rango social de caballeros, siendo ya reconocidos como tales en el Fuero de Castrojeriz del Conde García Fernández, (hijo de Fernán González), en el año 974, donde se les equipara a los “Infanzones”, y más tarde por diferentes reyes, como el privilegio de hidalguía otorgado por Alfonso XI, desde entonces y para siempre en adelante, a los hijos de la ciudad de Burgos que hubiesen colaborado en varias “fonsadas” o llamamientos.